González #225

Tal vez eso es lo que necesita un programa de arte: menos clases, más experiencias, menos universidad, más vida universitaria. Es más, la ciudad y el mundo virtual están cada día más llenos de experiencias: la “universidad de la vida” ofrece de forma gratuita, o por precios módicos, exposiciones y conferencias, cursos y residencias, lecturas y cosas por ver, un arte que los estudiantes pocas veces podrán disfrutar porque están semestralizados y muy ocupados asistiendo y haciendo las tareas de sus “clases de arte”

¿Será necesario el diploma de arte para ejercer?

–Lucas Ospina