Los críticos siempre tratan de presentar el proceso de creación como algo mucho más mágico de lo que realmente es. Pero lo que es mágico es la música, no el proceso. El proceso es oficio. La frase “no escribí la canción, me vino” es una completa idiotez. La magia está en la cosa terminada, no desciende del cielo ni mierda así. Si escribo diez canciones, tres van a ser muy buenas, y las otras no; sobre eso sí que no tengo ningún control.
González #199
