#573

¡¡¡¡Avisos importantes de la editora de esta edición!!!!

1. Sean lectores increíbles y vayan a la Filbo

2. L√©anse la programaci√≥n que hay con el pa√≠s invitado (Brasil) y vayan a los eventos que van a estar buenos 

3. Tomen choclate caliente y caldito para los fríos que se vienen

4. Hagan la danza de la lluvia para que Zeus sea incríble y haga que llueva en los embalses

5.  Faltan 35 d√≠as para la exposici√≥n de Proyectos de Grado de arte -> la crisis es real

6. Envíen sus cositas para publicar que esto es más divertido de hacer cuando los leemos

Enviado por: Alguien que pagó las consecuencias del clima

KIT DE SUPERVIVENCIA EN EL CLIMA DE¬†BOGOT√Ā:

y sí, esto es para cargar todos los días

y sí, todo esto puede entrar en su maleta

· Por si hace sol:

– Gorra

– Protector solar

– Gafas de sol

– Una pinta medianamente calentana

* Recuerde que el sol de acá lo deja como un camarón

· Por si hace frío:

– Guantes (opcional)

– Bufanda (recomendado)

– Un buen saco

* Recuerde el dicho de abuelita: ‚Äúno se vaya a serenar que se termina enfermando‚ÄĚ

· Por si llueve:

– Sombrilla

РRopa de cambio -> recomendación: siempre cargue medias de repuesto

– Chaqueta impermeable o un imperbeable extra

– Use botas pantaneras o al menos zapatos que no sean de tela

Enviado por: Un amante de los cuentos de Rubem Fonseca

“Feliz a√Īo nuevo” – Rubem Fonseca¬†¬†

 Vi en la televisión que los comercios buenos estaban vendiendo como locos ropas caras para que las madames vistan en el reveillon. Vi también que las casas de artículos finos para comer y beber habían vendido todas las existencias. 
       Pereba, voy a tener que esperar que amanezca y levantar aguardiente, gallina muerta y farofa de los macumberos. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Pereba entr√≥ en el ba√Īo y dijo, qu√© hedor.¬†
       Vete a mear a otra parte, estoy sin agua. 
       Pereba salió y fue a mear a la escalera. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅD√≥nde afanaste la¬†TV?, pregunt√≥ Pereba.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† No afan√© ni madres. La compr√©. Tiene el recibo encima. ¬°Ah, Pereba!, ¬Ņpiensas que soy tan bruto como para tener algo robado en mi cuchitril?¬†
       Estoy muriéndome de hambre, dijo Pereba. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Por la ma√Īana llenaremos la barriga con los desechos de los babalaosÔÄ™, dije, s√≥lo por joder.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† No cuentes conmigo, dijo Pereba. ¬ŅTe acuerdas de Crisp√≠n? Dio un pellizco en una macumba aqu√≠, en la Borges Madeiros, le qued√≥ la pierna negra, se la cortaron en el Miguel Couto y ah√≠ est√°, jodid√≠simo, caminando con muletas.¬†
       Pereba siempre ha sido supersticioso. Yo no. Hice la secundaria, se leer, escribir y hacer raíz cuadrada. Me cago en la macumba que me da la gana. 
       Encendimos unos porros y nos quedamos viendo la telenovela. Mierda. Cambiamos de canal, a un bang-bang. Otra mierda. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Las madames est√°n todas con ropa nueva, van a entrar al a√Īo nuevo bailando con los brazos en alto, ¬Ņya viste c√≥mo bailan las blancuchas? Levantan los brazos en alto, creo que para ense√Īar el sobaco, lo que quieren ense√Īar realmente es el co√Īo pero no tienen cojones y ense√Īan el sobaco. Todas le ponen los cuernos a los maridos. ¬ŅSab√≠as que su vida est√° en dar el co√Īo por ah√≠?¬†
       Lástima que no nos lo dan a nosotros, dijo Pereba. Hablaba despacio, tranquilo, cansado, enfermo. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Pereba, no tienes dientes, eres bizco, negro y pobre, ¬Ņcrees que las mujeres te lo van a dar? Ah, Pereba, lo mejor para ti es hacerte una pu√Īeta. Cierra los ojos y dale.¬†
       ¡Yo quería ser rico, salir de la mierda en que estaba metido! Tanta gente rica y yo jodido. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Zequinha entr√≥ en la sala, vio a Pereba masturb√°ndose y dijo, ¬Ņqu√© es eso, Pereba?¬†
       ¡Se arrugó, se arrugó, así no se puede!, dijo Pereba. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅPor qu√© no fuiste al ba√Īo a jal√°rtela?, dijo Zequinha.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† En el ba√Īo hay un hedor insoportable, dijo Pereba.¬†
       Estoy sin agua. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅLas mujeres esas del conjunto ya no est√°n jodiendo?, pregunt√≥ Zequinha.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† √Čl estaba cortejando a una rubia excelente, con vestido de baile y llena de joyas.¬†
       Ella estaba desnuda, dijo Pereba. 
       Ya veo que están en la mierda, dijo Zequinha. 
       Quiere comer los restos de Iemanjá, dijo Pereba. 
       Era una broma, dije. A fin de cuentas, Zequinha y yo habíamos asaltado un supermercado en Leblon, no había dado mucha pasta, pero pasamos mucho tiempo en São Paulo en medio de la bazofia, bebiendo y jodiendo mujeres. Nos respetábamos. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† A decir verdad tampoco ando con buena suerte, dijo Zequinha. La cosa est√° dura. Los del orden no est√°n bromeando, ¬Ņviste lo que hicieron con el Buen Criollo? Diecis√©is tiros en la chola. Cogieron a Vev√© y lo estrangularon. El Minhoca, ¬°carajo! ¬°El Minhoca! Crecimos juntos en Caxias, el tipo era tan miope que no ve√≠a de aqu√≠ a all√≠, y tambi√©n medio tartamudo ‚ÄĒlo cogieron y lo arrojaron al Guand√ļ, todo reventado.¬†
       Fue peor con el Tripié. Lo quemaron. Lo frieron como tocino. Los del orden no están dando facilidades, dijo Pereba. Y pollo de macumba no me lo como. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Ya ver√°n pasado ma√Īana.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅQu√© vamos a ver?¬†
       Sólo estoy esperando que llegue el Lambreta de São Paulo. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬°Carajo!, ¬Ņest√°s trabajando con el Lambreta?, dijo Zequinha.¬†
       Todas sus herramientas están aquí. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅAqu√≠?, dijo Zequinha. Est√°s loco.¬†
       Reí. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅQu√© fierros tienes?, pregunt√≥ Zequinha.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Una Thompson lata de guayabada, una carabina doce, de ca√Ī√≥n cortado y dos Magnum.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬°Puta madre!, dijo Zequinha. ¬ŅY ustedes jal√°ndosela sentados en ese moco de pavo?¬†
       Esperando que amanezca para comer farofa de macumba, dijo Pereba. Tendría éxito en la TV hablando de aquella forma, mataría de risa a la gente. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Fumamos. Vaciamos un pit√ļ.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅPuedo ver el material?, dijo Zequinha.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Bajamos por la escalera, el ascensor no funcionaba y fuimos al departamento de do√Īa Candinha. Llamamos. La vieja abri√≥ la puerta.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅYa lleg√≥ el Lambreta?, dijo la vieja negra.¬†
       Ya, dije, está allá arriba. 
       La vieja trajo el paquete, caminando con esfuerzo. Era demasiado peso para ella. Cuidado, hijos míos, dijo. 
       Subimos por la escalera y volvimos a mi departamento. Abrí el paquete. Armé primero la lata de guayabada y se la pasé a Zequinha para que la sujetase. Me amarro en esta máquina, tarratátátátá, dijo Zequinha. 
       Es antigua pero no falla, dije. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Zequinha cogi√≥ la Magnum. Formidable, dijo. Despu√©s asegur√≥ la Doce, coloc√≥ la culata en el hombro y dijo: a√ļn doy un tiro con esta hermosura en el pecho de un tira, muy de cerca, ya sabes c√≥mo, para aventar al puto de espaldas a la pared y dejarlo pegado all√≠.¬†
       Pusimos todo sobre la mesa y nos quedamos mirando. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬†Fumamos un poco m√°s. ¬ŅCu√°ndo usar√°n el material?, dijo Zequinha.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† El d√≠a 2. Vamos a reventar un banco en la Penha. El Lambreta quiere hacer el primer golpe del a√Īo.¬†
       Es un tipo vanidoso pero vale. Ha trabajado en São Paulo, Curitiba, Florianópolis, Porto Alegre, Vitoria, Niteroi, sin contar Rio. Más de treinta bancos. 
       Sí, pero dicen que pone el culo, dijo Zequinha. 
       No sé si lo pone, ni tengo valor para preguntar. Nunca me vino a mí con frescuras. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅYa lo has visto con alguna mujer?, dijo Zequinha.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† No, nunca. Bueno, puede ser verdad, pero ¬Ņqu√© importa?¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Los hombres no deben poner el culo. Menos a√ļn un tipo importante como el Lambreta, dijo Zequinha.¬†
       Un tipo importante hace lo que quiere, dije. 
       Es verdad, dijo Zequinha. 
       Nos quedamos callados, fumando. 
       Los fierros en la mano y nada, dijo Zequinha. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† El material es del Lambreta. ¬ŅY d√≥nde lo usar√≠amos a estas horas?¬†
       Zequinha chupó aire, fingiendo que tenía cosas entre los dientes. Creó que él también tenía hambre. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Estaba pensando que invadi√©ramos una casa estupenda que est√© dando una fiesta. El mujer√≠o est√° lleno de joyas y tengo un tipo que compra todo lo que le llevo. Y los barbones tienen las carteras llenas de billetes. ¬ŅSabes que tiene un anillo que vale cinco grandes y un collar de quince, en esa covacha que conozco? Paga en el acto.¬†
       Se acabó el tabaco. También el aguardiente. Comenzó a llover. 
       Se fue al carajo tu farofa, dijo Pereba. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅQu√© casa? ¬ŅTienes alguna a la vista?¬†
       No, pero está lleno de casas de ricos por ahí. Robamos un carro y salimos a buscar. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Coloqu√© la lata de guayabada en una bolsa de compra, junto con la munici√≥n. Di una Magnum al Pereba, otra al Zequinha. Enfund√© la carabina en el cinto, el ca√Ī√≥n hacia abajo y me puse una gabardina. Cog√≠ tres medias de mujer y una tijera. Vamos, dije.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Robamos un Opala. Seguimos hacia San Conrado. Pasamos var√≠as casas que no nos interesaron, o estaban muy cerca de la calle o ten√≠an demasiada gente. Hasta que encontramos el lugar perfecto. Ten√≠a a la entrada un jard√≠n grande y la casa quedaba al fondo, aislada. O√≠amos barullo de m√ļsica de carnaval, pero pocas voces cantando. Nos pusimos las medias en la cara. Cort√© con la tijera los agujeros de los ojos. Entramos por la puerta principal.¬†
       Estaban bebiendo y bailando en un salón cuando nos vieron. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Es un asalto, grit√© bien alto, para ahogar el sonido del tocadiscos. Si se est√°n quietos nadie saldr√° lastimado. ¬°T√ļ. Apaga ese co√Īazo de tocadiscos!¬†
       Pereba y Zequinha fueron a buscar a los empleados y volvieron con tres camareros y dos cocineras. Todo el mundo tumbado, dije. 
       Conté. Eran veinticinco personas. Todos tumbados en silencio, quietos como si no estuvieran siendo registrados ni viendo nada. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅHay alguien m√°s en la casa?, pregunt√©.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Mi madre. Est√° arriba, en el cuarto. Es una se√Īora enferma, dijo una mujer emperifollada, con vestido rojo largo. Deb√≠a ser la due√Īa de la casa.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅNi√Īos?¬†
       Están en Cabo Frío, con los tíos. 
       Gonçalves, vete arriba con la gordita y trae a su madre. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅGon√ßalves?, dijo Pereba.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Eres t√ļ mismo ¬ŅYa no sabes cu√°l es tu nombre, bruto?¬†
       Pereba cogió a la mujer y subió la escalera. 
       Inocencio, amarra a los barbones. 
       Zequinha ató a los tipos utilizando cintos, cordones de cortinas, cordones de teléfono, todo lo que encontró. 
       Registramos a los sujetos. Muy poca pasta. Estaban los cabrones llenos de tarjetas de crédito y talonarios de cheques. Los relojes eran buenos, de oro y platino. Arrancamos las joyas a las mujeres. Un pellizco en oro y brillantes. Pusimos todo en la bolsa. 
       Pereba bajó la escalera solo. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅD√≥nde est√°n las mujeres?, dije.¬†
       Se encabritaron y tuve que poner orden. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Sub√≠. La gordita estaba en la cama, las ropas rasgadas, la lengua fuera. Muertecita. ¬ŅPara qu√© se hizo la remolona y no lo dio enseguida? Pereba estaba necesitado. Adem√°s de jodida, mal pagada. Limpi√© las joyas. La vieja estaba en el pasillo, ca√≠da en el suelo. Tambi√©n hab√≠a estirado la pata. Toda peinada, con aquel pelazo armado, te√Īido de rubio, ropa nueva, rostro arrugado, esperando el nuevo a√Īo, pero estaba ya m√°s para all√° que para ac√°. Creo que muri√≥ del susto. Arranqu√© los collares, broches y anillos. Ten√≠a un anillo que no sal√≠a. Con asco, moj√© con saliva el dedo de la vieja, pero incluso as√≠ no sal√≠a. Me encabron√© y le di una dentellada, arranc√°ndole el dedo. Met√≠ todo dentro de un almohad√≥n. El cuarto de la gordita ten√≠a las paredes forradas de cuero. La ba√Īera era un agujero cuadrado, grande de m√°rmol blanco, encajado en el suelo. La pared toda de espejos. Todo perfumado. Volv√≠ al cuarto, empuj√© a la gordita para el suelo, coloqu√© la colcha de sat√©n de la cama con cuidado, qued√≥ lisa, brillando. Me baj√© el pantal√≥n y cagu√© sobre la colcha. Fue un alivio, muy justo. Despu√©s me limpi√© el culo con la colcha, me sub√≠ los pantalones y baj√©.¬†
       Vamos a comer, dije, poniendo el almohadón dentro de la bolsa. Los hombres y las mujeres en el suelo estaban todos quietos y cagados, como corderitos. Para asustarlos más dije, al puto que se mueva le reviento los sesos. 
       Entonces, de repente, uno de ellos dijo, con calma, no se irriten, llévense lo que quieran, no haremos nada. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Me qued√© mir√°ndolo. Usaba un pa√Īuelo de seda de colores alrededor del pescuezo.¬†
       Pueden también comer y beber a placer, dijo. 
       Hijo de puta. Las bebidas, las comidas, las joyas, el dinero, todo aquello eran migajas para ellos. Tenían mucho más en el banco. No pasábamos de ser tres moscas en el azucarero. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅCu√°l es su nombre?¬†
       Mauricio, dijo. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Se√Īor Mauricio, ¬Ņquiere levantarse, por favor?¬†
       Se levantó. Le desaté los brazos. 
       Muchas gracias, dijo. Se nota que es usted un hombre educado, instruido. Pueden ustedes marcharse, que no daremos parte a la policía. Dijo esto mirando a los otros, que estaban inmóviles, asustados, en el suelo, y haciendo un gesto con las manos abiertas, como quien dice, calma mi gente, ya convencí a esta mierda con mi charla. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Inocencio, ¬Ņya acabaste de comer? Tr√°eme una pierna de peru de √©sas de ah√≠. Sobre una mesa hab√≠a comida que daba para alimentar al presidio entero. Com√≠ la pierna de peru. Cog√≠ la carabina doce y cargu√© los dos ca√Īones.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Se√Īor Mauricio, ¬Ņquiere hacer el favor de ponerse cerca de la pared?¬†
       Se recostó en la pared. 
       Recostado no, no, a unos dos metros de distancia. Un poco más para acá. Ahí. Muchas gracias. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Tir√© justo en medio del pecho, vaciando los dos ca√Īones, con aquel trueno tremendo. El impacto arroj√≥ al tipo con fuerza contra la pared. Fue resbalando lentamente y qued√≥ sentado en el suelo. En el pecho ten√≠a un orificio que daba para colocar un panetone.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Viste, no se peg√≥ a la pared, qu√© co√Īo.¬†
       Tiene que ser en la madera, en una puerta. La pared no sirve, dijo Zequinha. 
       Los tipos tirados en el suelo tenían los ojos cerrados, ni se movían. No se oía nada, a no ser los eructos de Pereba. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† T√ļ, lev√°ntate, dijo Zequinha. El canalla hab√≠a elegido a un tipo flaco, de cabello largo.¬†
       Por favor, el sujeto dijo, muy bajito. 
       Ponte de espaldas a la pared, dijo Zequinha. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Cargu√© los dos ca√Īones de la doce. Tira t√ļ, la coz de √©sta me lastim√≥ el hombro. Apoya bien la culata, si no te parte la clav√≠cula.¬†
       Verás cómo éste va a pegarse. Zequinha tiró. El tipo voló, los pies saltaron del suelo, fue bonito, como si estuviera dando un salto para atrás. Pegó con estruendo en la puerta y permaneció allí adherido. Fue poco tiempo, pero el cuerpo del tipo quedó aprisionado por el plomo grueso en la madera. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅNo lo dije? Zequinha se frot√≥ el hombro dolorido. Este ca√Ī√≥n es jodido.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅNo vas a tirarte a una t√≠a buena de √©stas?, pregunt√≥ Pereba.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† No estoy en las √ļltimas. Me dan asco estas mujeres. Me cago en ellas. S√≥lo jodo con las mujeres que me gustan.¬†
¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬ŅY t√ļ… Inocencio?¬†
       Creo que voy a tirarme a aquella morenita. 
       La muchacha intentó impedirlo, pero Zequinha le dio unos sopapos en los cuernos, se tranquilizó y quedó quieta, con los ojos abiertos, mirando al techo, mientras era ejecutada en el sofá. 
       Vámonos, dije. Llenamos toallas y almohadones con comida y objetos. 
       Muchas gracias a todos por su cooperación, dije. Nadie respondió. 
       Salimos. Entramos en el Opala y volvimos a casa. 
       Dije al Pereba, dejas el rodante en una calle desierta de Botafogo, coges un taxi y vuelves. Zequinha y yo bajamos. 
       Este edificio está realmente jodido, dijo Zequinha, mientras subíamos con el material, por la escalera inmunda y destrozada. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Jodido pero es Zona Sur, cerca de la playa. ¬ŅQuieres que vaya a vivir a Nil√≥polis?¬†
       Llegamos arriba cansados. Coloqué las herramientas en el paquete, las joyas y el dinero en la bolsa y lo llevé al departamento de la vieja negra. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Do√Īa Candinha, dije, mostrando la bolsa, esto quema.¬†
       Pueden dejarlo, hijos míos. Los del orden no vienen aquí. 
       Subimos. Coloqué las botellas y la comida sobre una toalla en el suelo. Zequinha quiso beber y no lo dejé. Vamos a esperar a Pereba. 
¬†¬†¬†¬†¬†¬† Cuando el Pereba lleg√≥, llen√© los vasos y dije, que el pr√≥ximo a√Īo sea mejor. Feliz a√Īo nuevo.